Al hilo de las ensoñaciones...

miércoles, 30 de junio de 2021

Fin de la función

 Compré girasoles y pan de centeno, aceitunas negras, sushi y una guirnalda de luces; dos reposa palillos y dos platitos para el tamari. Regué las plantas, adorné mi prosa y coloqué los libros por orden de ilusión. Todo para que entendiera mi gramática barroca.

Y fue así como supe que en esta casa el color de los manteles para cada comida no respondía al azar, sino a la belleza que soy capaz de ver. 

Y fue así como comenzó la historia, la mía.

Fue así como se bajó el telón, el tuyo.

miércoles, 16 de junio de 2021

In the mood for love

Contén el aire, procura aguantar.

Unos cuantos cristales más y esto estará listo.

Duele, lo sabemos. Algo de sangre es normal.

Notas el mordisco seco.

Pensabas en su reflejo en las tiendas, en el agua,

Lo viste en el brillo de su pelo por la mañana

Duele, lo sabemos.

Lo volviste a notar en su olor,

en la suavidad animal de la piel,

en la mano posada.

No lo recordabas ¿verdad?

La belleza.

Su latido telúrico palpitando en las manos.

Lo viste en aquella ventana,

en un abrazo efímero y eterno.

Contén el aire, esto está casi listo.

Aquí lo llamamos “amar”.

viernes, 14 de mayo de 2021

Nana in blue

 

Le han salido raicillas a la rama de una planta. Todo apunta a que ha decidido independizarse del resto de la flor. Recojo la indirecta y decido darle la oportunidad de crecer a su aire.

Le pregunto a la pequeña de dónde ha sacado tal determinación. Ella me responde que ha sido tu luz, que le pareció tierra fértil, abono de semilleros y criadero de lunas crecientes. Me ha dicho que fue el agua que almacenabas en los ojos cada noche; me dijo que traías la primavera fecunda de mundos posibles.

Señaló, sorprendida, si no había sido capaz de ver que podías correr incluso con hierros.  Además, cuando se te partía el corazón, con los fragmentos componías música en ocres para soñadores. No recordaba los acordes...

Así que, dejo crecer la rama y te abrazo donde quiera que duermas esta noche, porque de todos los dones, el tuyo fue la fuerza de hacer crecer la vida en los sitios más insospechados.


 

lunes, 10 de mayo de 2021

Seis horas

 

Las cuerdas de las persianas venecianas oscilan; se mecen los toldos, las ramas de los árboles, el vuelo errático de los vencejos. Más allá, la quietud abstracta del horizonte.

Los ojos, al arrullo de una nana de aire y acompasados en el bamboleo hipnótico de lo cotidiano, se acunan también buscando consuelo. Van asiendo los elementos frágiles con los que trazan un estar en el mundo.

Y la nostalgia de un todo cataliza con esta luz que muere.