Quietud
Conexión
Calma
Vacío
Silencio

Extraña expansión matinal. Todo se relaja. Nace una calma profunda, abisal, en el centro mismo del vientre, bajo el ombligo.
Y la luz posada como un pequeño animal dormido, irradia una cálida calma a cada nervio, por cada rincón del cuerpo.
La respiración se hace más profunda y se acompasa. El aire llega más profundo a los pulmones.
Una corriente fluye suave a los brazos. De nuevo retorna hacia arriba.
No hay necesidad, no hay prisa, no hay miedo, no hay angustia, no hay deseo.
Calma. Quietud absoluta.
Y la luz traspasa el cuerpo como si fueran del mismo material.
Calma.
Serenidad efímera y atemporal.
Átomos silencio terapéutico
Posados en la percepción del mundo
Leve pérdida de noción del yo.
Ahora nos.
Silencio
Calma